Un Mercedes-Benz 300 SL Gullwing con historia deportiva pasará bajo el martillo. La próxima subasta de RM Sotheby’s contará con una joya automovilística única: el legendario Mercedes 300 SL Gullwing rojo de 1955, cuya historia está indisolublemente ligada al mundo de las carreras SCCA en Estados Unidos. El valor estimado de este extraordinario ejemplar es de entre 2,25 y 2,75 millones de dólares. ¡Una joya del automovilismo!
Subasta del legendario Mercedes rojo: el nacimiento de un icono
El 300 SL Gullwing, designado W198 de fábrica, hizo su debut en 1954, introduciendo soluciones conocidas hasta entonces en los circuitos de carreras. Así, contaba con inyección de combustible «de carreras» y un ligero bastidor espacial. Coche Al instante se convirtió en el objeto de los sueños. Y sus características puertas de apertura hacia arriba lo convirtieron en un icono de estilo e ingeniería.

El ejemplar expuesto, con número de chasis 198.040.5500278, se terminó de fabricar el 29 de abril de 1955 en la planta de Sindelfingen. Fue pintado en el rarísimo color DB534 Feuerwehrrot (rojo bombero) con interior negro. Estaba equipado con las codiciadas llantas Rudge, faros sellados y parachoques adicionales. Desde el principio se destinó al mercado estadounidense.
Chuck Wallace y el éxito en la SCCA: el pasado automovilístico
No todos los Gullwing pueden presumir de una historia deportiva, pero el legendario Mercedes rojo subastado participó activamente en las carreras americanas. Acabó en el concesionario Jack Pry Limited de Washington. Allí, el coche fue confiado al conductor Charles «Chuck» Wallace. El peculiar conductor era barbero de profesión. Sin embargo, los fines de semana se convertía en un peligroso rival en la pista.
En 1956, Wallace triunfó en la SCCA. Ganó la carrera de Walterboro. Después triunfó en Elkhart Lake. Mientras tanto, en Beverly, derrotó al mismísimo Paul O’Shea, piloto oficial de Mercedes. Aunque se perdió parte de la temporada, acabó subcampeón de la clase D Production. Sólo cedió ante O’Shea.

El coche incluso hizo su aparición en la famosa Semana de la Velocidad de las Bahamas, en diciembre de 1956. En aquel momento, se encontraba en el paddock junto al Maserati de Stirling Moss o el Ferrari de Alfonso de Portago.
Nuevo propietario y nuevos lanzamientos – Chick Butscher
En 1957, el Gullwing cambió de manos. Lo compró Leonard «Chick» Butscher, propietario de una cadena de restaurantes en Florida. Aunque era un aficionado, supo explotar el potencial del coche. Por eso consiguió, entre otras cosas, una victoria de clase en Eagle Mountain y un sensacional 2º puesto en Marlboro. Compitió en las mismas carreras que pilotos como Carroll Shelby y Don Yenko.
Destino de posguerra y redescubrimiento
Tras el final de su carrera deportiva coche circuló entre propietarios de la costa este de EE.UU. hasta que, en la década de 1970, llegó a manos de John Harkness, quien lo confió al taller de Paul Russell, uno de los mejores especialistas en Mercedes clásicos. En la década de 1990, el coche llegó a Suiza y Alemania. En cambio, su historia en las carreras quedó en el olvido.
No fue hasta 2015, tras ser adquirido por un coleccionista del Reino Unido, cuando se empezó a reexaminar su historia. Se descubrió que el coche conservaba su motor, chasis, carrocería, eje trasero y pivotes originales, así como modificaciones indicativas de su pasado en competición, como un árbol de levas NSL y una bomba de aceite más potente.

Bajo una capa de barniz plateado posterior, el tono rojo original DB534. Es más, el interior, todavía en cuero de fábrica y con relleno de crin de caballo, coincidía con las fotos de los años 50.
El legendario Mercedes rojo a subasta: una oportunidad única
Hoy, el legendario Mercedes rojo subastado no es sólo un ejemplo de ingeniería y diseño magistrales. Por encima de todo, es un coche con un pasado de competición documentado y de valor incalculable. Los expertos lo describen como uno de los Gullwing de acero más importantes que han salido a la venta en los últimos años.
El precio estimado de entre 2,25 y 2,75 millones de dólares no es sorprendente. Y es que se trata de un coche que no sólo proporciona una inversión, sino también la oportunidad de competir en prestigiosos eventos automovilísticos de todo el mundo, desde carreras históricas hasta concursos de elegancia.
El legendario Mercedes rojo de la subasta de RM Sotheby’s es una oportunidad de adquirir un icono de la época dorada del automovilismo. Un coche que rivalizó con Shelby, Moss y O’Shea. A día de hoy, este extraordinario coche conserva la extraordinaria originalidad y el aura de una auténtica leyenda.

