Construido por el prestigioso astillero holandés Royal Huisman, el velero de 51 metros Borkumriff IV es una combinación de tradición náutica, artesanía y lujosa elegancia. Recientemente, esta maravilla de la ingeniería marítima ha encontrado un nuevo propietario. También es una buena oportunidad para rememorar las cualidades únicas de uno de los veleros clásicos más reconocibles de nuestro tiempo.
Borkumriff IV – un clásico inspirado en Terranova
Diseñado para viajes de altura y una presencia prestigiosa en los principales puertos del mundo, el Borkumriff IV se hizo a la mar en 2002. Su silueta se inspira en las goletas tradicionales de Terranova. Esto le confiere un carácter atemporal. El legendario diseñador de goletas estadounidense John G. Alden se encargó de las líneas exteriores. La arquitectura naval, por su parte, fue desarrollada por especialistas del renombrado Dykstra Naval Architects.

El yate era de aluminio. Tanto el casco como parte de la superestructura. El elegante acabado en teca, por su parte, acentúa su espíritu náutico y su aire lujoso. La eslora total de la embarcación es de 50,58 metros (con bauprés). La anchura es de 9,2 metros. El calado es de 4,3 metros.
Un yate de lujo con un interior digno de una clase magistral
El interior del yate Borkumriff IV fue diseñado por el aclamado diseñador Joha Munford. Ha creado numerosos interiores de prestigio para los propietarios más exigentes. El lujoso yate tiene capacidad para seis invitados en tres espaciosos camarotes con baño. La pieza central es un camarote de armador de tamaño completo con un despacho independiente. En medio del barco hay dos camarotes dobles con camas separadas.
El acabado interior es una obra maestra de primera calidad. La preciosa madera de caoba y teca armoniza con los techos y suelos de colores claros. El resultado es un espacio cálido, pero digno y sofisticado. Todo ello se complementa con un mobiliario hecho a medida que acentúa el carácter prestigioso del yate.
Símbolo de tradición náutica y ritual marítimo
En la cubierta del yate Borkumriff IV hay dos cañones. No por defensa, claro, sino por tradición. Todas las tardes, al atardecer, son ellos los que anuncian el ritual del arriado de la bandera. Un homenaje a las viejas costumbres navales. Dos embarcaciones auxiliares (tenders), perfectamente ocultas en las cubiertas de madera, garantizan la independencia y la funcionalidad durante las travesías.
Yate de lujo con corazón de velero y potencia
Aunque diseñado como velero, el Borkumriff IV también está equipado con una unidad de propulsión. Se trata de un motor MTU de entre 1.057 y 1.072 CV. Permite navegar cómodamente a una velocidad de crucero de unos 10 nudos y a una velocidad máxima de hasta 14,6 nudos. Gracias a la armoniosa combinación de velas y propulsión mecánica, el yate combina el romanticismo de la navegación clásica con la seguridad de la ingeniería moderna.
Precio acorde con la categoría – 9.950.000 euros
En el momento de la venta, los especialistas valoraron el Borkumriff IV en unos 9,95 millones de euros. A pesar del precio, el yate encontró un nuevo propietario a través del prestigioso corredor Arne Ploch, de Camper & Nicholsons, una de las empresas de corretaje más prestigiosas del mundo.
Borkumriff IV. Un clásico emblemático de la vela acaba en nuevas manos
Esta transacción no sólo cierra un capítulo en la historia de esta unidad. También abre nuevas oportunidades para un futuro propietario. Probablemente un navegante con visión de futuro y aprecio por la tradición marítima de lujo. El Borkumriff IV no es sólo un yate de lujo. Es también un manifiesto de estilo de vida en el que el prestigio, la historia y la excelencia del diseño forman una unidad.

