En la última campaña de Max Mara Invierno 2025/2026, la casa de moda italiana nos transporta al corazón de los brezales ingleses. La elegancia se encuentra con la fuerza de la naturaleza. Bajo la dirección artística de Ian Griffiths, director creativo de la marca, nace una historia sobre una mujer que no huye de la tormenta. Ella se convierte en parte de ella.
La energía espiritual de «Cumbres Borrascosas» de Emily Brontë sirvió de inspiración, dando como resultado una oda visual a la fuerza, la independencia y el estilo atemporal.
Max Mara Invierno 2025/2026. Angelina Kendall ante el objetivo de Craig McDean
El rostro de la campaña , Angelina Kendall, hipnotiza con su presencia. El fotógrafo Craig McDean capturó su magnetismo en un escenario de brezales creado en estudio: paisajes austeros, monumentales, casi místicos. El escenógrafo Stefan Beckman recreó el paisaje con precisión y dramatismo. Esto hace que cada fotograma parezca impregnado de viento y luz.

Kendall no posa: vive en estos fotogramas. En su mirada y sus movimientos hay calma y rebeldía, elegancia y fuerza. Es una mujer Max Mara: atemporal, consciente de su valor y de su belleza.
Tonne Goodman, Garren y Mark Carrasquillo: maestros del detalle
La legendaria Tonne Goodman es la responsable de los estilismos, centrándose en la esencia: la forma y la estructura. En la campaña predominan los característicos abrigos camel de Max Mara, que envuelven la silueta como una armadura de lana. Junto a ellos aparecen suaves prendas de punto, capas de lana y cortes escultóricos. Estos elementos definen el lujo contemporáneo: sutil, pero inquebrantable.
El toque final lo aporta el maquillaje natural realizado por Mark Carrasquillo y el peinado con efecto viento creado por Garren. El resultado es una imagen de una mujer fuerte, auténtica e indomable. Por eso estas fotos pueden interpretarse como un manifiesto de la feminidad.
El poder de la calma: manifiesto Max Mara Invierno 2025/2026
La campaña de Max Mara Invierno 2025/2026 no es una reinterpretación nostálgica de “Cumbres Borrascosas”. Es más bien un manifiesto contemporáneo: la elegancia no es una huida del mundo, sino una forma de enfrentarlo. Por eso, esta temporada Max Mara demuestra que la verdadera fuerza reside en la sencillez y la disciplina de la forma: en abrigos que dicen más que las palabras y en una mirada que no necesita adornos.

Ian Griffiths crea un retrato de una mujer que no solo sobrevive a la tormenta, sino que también sabe cómo dominarla. Y Max Mara, como cada temporada, reafirma su maestría en el arte de la confianza silenciosa y sofisticada. Por eso esta campaña está especialmente en sintonía con el espíritu de la marca.
Elegancia que no susurra
En la campaña de Max Mara Invierno 2025/2026, el estilo no es un complemento. Al contrario, es una actitud. Cada imagen es una fusión de arquitectura, emoción y moda. Y cada silueta nos recuerda que la verdadera elegancia no necesita brillar. Basta con que perdure.

