En el corazón de Módena (Italia), entre las calles empedradas que huelen a pan recién horneado y vinagre balsámico, se esconde un lugar que lleva años despertando la imaginación de gourmets de todo el mundo: la Osteria Francescana. No es un restaurante cualquiera. Es un escenario. Aquí, el maestro cuenta historias culinarias en el lenguaje del sabor, la textura y el simbolismo. Y su director es Massimo Bottura. Un visionario carismático capaz de crear un plato que es una obra de arte a partir de una rebanada de pan y restos de verduras.
De la humilde osteria al Olimpo culinario
Cuando Bottura abrió Osteria Francescana en 1995, nunca imaginó que en dos décadas se convertiría en uno de los chefs más influyentes del mundo. Al principio suscitó polémica. Sus interpretaciones de platos clásicos italianos eran demasiado atrevidas para los críticos conservadores. Pero esta audacia dio sus frutos. Hoy restaurante cuenta con tres estrellas Michelin, dos veces el título deEl mejor restaurante del mundo (2016, 2018) y la posición de lugar emblemático para los amantes de las artes culinarias. Este lugar es un verdadero Monte Everest en la corona de los sabores.
Filosofía: «Mirar al futuro, pero respetar el pasado».
Bottura cree que la cocina es un puente entre la historia y la modernidad. Sus platos tienen sus raíces en Emilia-Romaña, pero están aderezados con inspiración global y tecnología moderna.

Al mismo tiempo, es un defensor de la lucha contra el desperdicio de alimentos: a través de su fundación Food for Soul, demuestra que se pueden crear platos a la altura de la alta cocina a partir de «sobras». Clásico, moderno y consciente al mismo tiempo.
Las obras más sorprendentes de Bottura
Es en vano buscar la banalidad en el menú de la Osteria Francescana. Cada plato es como una historia y a veces incluso un chiste en forma culinaria.
- Pollution Revolution: una ostra que introduce al comensal en el mundo de los sabores marinos. Un plato con mensaje medioambiental.
- Spaghettini del Golfo de Nápoles a Hokkaido: calabacín en lugar de pasta, con una aterciopelada salsa de erizo de mar. En otras palabras, una explosión de umami.
- Cinque stagionature del Parmigiano Reggiano – cinco encarnaciones del queso más famoso de la región, desde la mousse hasta la escama crujiente, servidas a diferentes temperaturas.
- La vie en rose – ciervo en salsa de cerezas, con achicoria en forma de pétalos de rosa. Este plato es un homenaje a Edith Piaf.
- Wagyu non wagyu: carne local preparada al estilo japonés. Miastrz demuestra que la calidad no depende de una etiqueta exótica.
Noticias y destacados
- Chef’s Table y Somebody Feed Phil, dos populares programas de Netflix que han captado la magia del lugar, atrayendo a nuevos visitantes de todo el mundo.
- El plato-sueño – «La patata que quería ser trufa»- es un ejemplo de cómo Bottura crea platos llenos de humor y sofisticación a partir de ingredientes sencillos.
- Invitados de primera plana, desde estrellas de la música mundial hasta políticos, incluido el Primer Ministro italiano Matteo Renzi.
- No es sólo un plato: muchos platos se inspiran en el arte, la música o la literatura. Por otra parte, se sirven como instalaciones artísticas en miniatura.
¿Por qué es tan prestigiosa la Osteria Francescana?
No es sólo una cuestión de estrellas y clasificaciones. Es una mezcla única de narrativa, creatividad y maestría artesanal que da como resultado una experiencia culinaria que no se puede copiar.

Una visita a Osteria es un viaje a través de sabores, recuerdos, asociaciones y sorpresas. Y cuando Bottura sale de la cocina al final de la cena para hablar con los comensales, queda claro que el corazón de este lugar no es sólo talento, sino también pasión por compartir historias. Por eso, sencillamente, no hay otro lugar igual.

