En Japón, donde la modernidad se une a una tradición centenaria, existe una forma única de ocio que combina el cuidado del cuerpo con la tranquilidad interior. El onsen, o baño en aguas termales naturales, no sólo forma parte del paisaje cultural japonés, sino también de una filosofía de vida basada en la armonía con la naturaleza.
¿Qué hay detrás de la palabra «onsen»?
Palabraonsen (jap. 温泉) significa literalmente «agua caliente» y se refiere a manantiales calentados geotérmicamente de forma natural y ricos en minerales: azufre, sodio, magnesio o hierro. Su temperatura debe ser de al menos 25°C y las aguas brotan a más de un kilómetro y medio de profundidad.

Sin embargo, no son simples aguas de baño. Los onsen son un bien cultural. Son tradicionales. Tienen efectos beneficiosos para la salud. Durante siglos, los japoneses las han utilizado para tratar dolores musculares, mejorar la circulación, limpiar la piel y aliviar el estrés. Por ello, hoy en día siguen siendo una forma de cuidar la salud física y mental.
Un ritual que calma
Una estancia en un onsen es más que un baño. Es un ritual que comienza con una limpieza a fondo del cuerpo en la ducha, obligatoria y tratada con sumo cuidado. Sólo después se puede entrar en las piscinas de agua caliente.
Los onsen suelen estar divididos en secciones masculinas y femeninas. El baño, por su parte, se hace desnudo. En el sentido japonés, el contacto con el agua debe ser puro, literal y respetuoso, sin añadidos innecesarios, ruidos ni prisas. Silencio, movimientos lentos, concentración en la propia respiración… son elementos naturales de esta forma de relajación.
Descubierto y oculto: rotenburo
Un tipo particular de onsen son los rotenburo, zonas de baño al aire libre, a menudo situadas en las montañas, en medio de paisajes nevados, junto a un río o con vistas a un bosque de bambú. Su popularidad no se debe a la estética, sino a la extraordinaria sensación de inmersión en la naturaleza. Bañarse en agua caliente mientras cae la nieve o en el silencio de las cigarras nocturnas es toda una experiencia. Es difícil compararla con cualquier balneario del mundo.
Ryokan tradicional y baño al amanecer
Los onsen se asocian a menudo con los ryokans (casas tradicionales japonesas). posadas. Los participantes pasan la noche en tatamis. Comen comida localkaiseki. El día empieza y acaba en las termas. A menudo es el baño matutino al amanecer, cuando el vapor se eleva por encima de la superficie del agua, lo que se convierte en el momento culminante de toda la estancia.
Japón, el reino de la primavera
Japón cuenta con unas 25.000 fuentes geotérmicas. Sin embargo, más de 3.000 de ellas están reconocidas oficialmente como lugares onsen con infraestructura completa. Los hay desde modestos baños en pueblos de montaña hasta lujosos balnearios en Kioto, Beppu o Hakone.
Algunos de ellos, como Ginzan Onsen o Kusatsu Onsen, están envueltos en leyendas. Tienen una historia centenaria. Otros permanecen ocultos a las multitudes, accesibles sólo para quienes están dispuestos a renunciar a la comodidad en aras de la autenticidad.
Lujo a través del silencio y la sencillez
En un mundo donde el lujo suele significar exceso, el onsen ofrece lo contrario: silencio, minimalismo y una profunda sensación de presencia. Sin música. Sin aparatos. Ni teléfonos. Sólo agua caliente, tiempo y naturaleza.
Es forma de relajación que no necesita aditivos externos para ser completa. Y quizá por eso, aunque aparentemente sencillo, es tan profundamente apreciado. Tanto por los japoneses como por quienes buscan algo más que unas vacaciones.

