El mercado de bienes de lujo, incluidas las casas de moda, se ha convertido últimamente en un ámbito extremadamente problemático. Muchas empresas consideradas hasta ahora gigantes estables, como Gucci (Kering) o LVMH, registran pérdidas. El mercado del lujo se tambalea y las ventas caen. Una de las pocas excepciones es la marca Hermes que, a pesar de la recesión, no deja de crecer. ¿Merece la pena invertir en acciones de Hermes? ¿Cuáles son las perspectivas y los últimos resultados?
Hermès: solidez financiera y resistencia del mercado
Los resultados de Hermès en el primer semestre de 2025 demuestran claramente la solidez del modelo de negocio de la empresa. La empresa registró un aumento de sus ingresos del 8%, hasta 8.000 millones de euros. Por otra parte, el beneficio de explotación aumentó un 6%, manteniendo un impresionante margen de explotación del 41,4%. Cabe destacar que Hermès registró aumentos de ventas en todas las regiones geográficas. Sorprendentemente, el segundo trimestre resultó más dinámico que el primero. Esto contrasta fuertemente con las tendencias de sus competidores.
Aumentar los ingresos en un entorno de caída del mercado no es casualidad. Son el resultado de una estrategia que Hermès lleva años aplicando. Oferta limitada, control total de la producción y un énfasis constante en la exclusividad de sus productos. Por ejemplo, la producción sigue creciendo a un ritmo moderado del 6-7% anual. Esto mantiene la tensión entre oferta y demanda y sostiene unos precios altos.
¿Por qué se interesan los inversores por las acciones de Hermès?
En el mundo de la inversión, Hermès está considerada una empresa de calidad. Una empresa con una ventaja competitiva sostenible, capaz de generar grandes beneficios durante años, incluso en condiciones difíciles. El posicionamiento único de la marca en el segmento del ultralujo garantiza la fidelidad de los clientes y la capacidad de subir los precios sin perder demanda. Productos como los bolsos Birkin y Kelly no son meros accesorios. Por eso, para muchos compradores, son activos de inversión cuyo valor aumenta con el tiempo.

Además, Hermès se caracteriza por un sólido balance. La empresa casi no tiene deuda. Tiene una gran liquidez y paga un dividendo regular. Es cierto que la rentabilidad por dividendo se sitúa en torno al 0,5%, lo que puede parecer bajo, pero en el caso de las empresas premium, parte del valor para el inversor procede de la previsibilidad del crecimiento del capital más que de un elevado pago de beneficios corrientes.
Valoración actual frente a perspectivas: ¿está demasiado cara?
A pesar de la solidez de los fundamentales, algunos analistas se muestran prudentes. La valoración actual de las acciones de Hermès es muy alta sobre una base indexada. Tanto la relación precio/beneficio (PER) como la relación valor de empresa/beneficio de explotación (VE/EBITDA) sugieren que los inversores ya han «incorporado» en gran medida el éxito futuro en el precio de la acción.
Los analistas prevén que la cifra de negocios de Hermès para todo el año 2025 sólo crecerá en torno al 3,3%. El beneficio por acción, por su parte, sólo mejorará ligeramente. UBS ha rebajado recientemente su recomendación sobre la empresa a «neutral». Señala una posible debilitamiento del poder de los precios En los años 2021-2023, la confianza de los clientes se ha enfriado y el crecimiento se ha ralentizado con respecto a los años récord.
Ventajas de invertir en acciones de Hermès:
- Hermès opera en el sector menos vulnerable a las crisis: los clientes ultrapremium son menos propensos a recortar sus compras en tiempos difíciles.
- La empresa controla toda la cadena de suministro y producción, garantizando la calidad y la exclusividad.
- La propiedad familiar favorece la gestión a largo plazo y la resistencia a las adquisiciones hostiles.
- La marca tiene un prestigio y un poder de fijación de precios incuestionables, lo que se traduce en estabilidad financiera y alta rentabilidad.
- A pesar del bajo dividendo, la empresa lleva a cabo recompras periódicas de acciones y mantiene el crecimiento del valor para el accionista.
¿Merece la pena invertir en acciones de Hermès en 2025?
Para los inversores a largo plazo que valoran la estabilidad, la calidad y la resistencia a los ciclos económicos, Hermès sigue siendo una de las empresas europeas más atractivas. Es una de las llamadas «blue chip» de lujo. Una empresa con fundamentos sobresalientes y una trayectoria de crecimiento predecible. Por tanto, conserva su valor incluso en periodos de turbulencias del mercado.
Sin embargo, para los inversores a corto plazo que esperan obtener beneficios rápidos, la valoración actual puede ser un obstáculo. Las acciones de Hermès ya están caras. Y una posible ralentización del crecimiento, aunque leve, podría limitar la dinámica de la cotización en los próximos trimestres.

