Los Alpes italianos le invitan a unas vacaciones únicas en el corazón del «Pequeño Tíbet de Europa»
Cuando la mayoría de los turistas piensan en los Alpes, se imaginan las pistas de esquí invernales. Sin embargo, Livigno, una pintoresca localidad situada en la frontera entre Suiza e Italia, se prepara para una temporada que podría cambiar por completo la perspectiva de las vacaciones alpinas. El verano a 1.816 metros sobre el nivel del mar es algo más que una alternativa a las tradicionales vacaciones junto al mar.
Capital ciclista de los Alpes por descubrir
Lo que diferencia a Livigno de otros destinos de montaña es la increíble riqueza de rutas ciclistas. Estamos hablando de 3.200 kilómetros de senderos marcados por GPS, una cifra que impresiona incluso a los ciclistas más experimentados.
Las familias con los más pequeños encontrarán una ruta de 17 kilómetros a lo largo del valle, equipada con zonas de aparcamiento y parques infantiles. Los amantes de la adrenalina, por su parte, pueden ponerse a prueba en las 14 pistas de descenso del Mottolino Bike Park o en los 50 kilómetros de pistas flow del Mountain Park Carosello 3000.
Una iniciativa especialmente interesante es el Bike Skill Centre, donde instructores profesionales imparten clases adaptadas a cada edad, desde un programa de «Primeros paseos» para niños pequeños hasta sesiones intensivas de «Monta y salta» para adolescentes.
Aquagranda: cuando la montaña se une al lujo
El complejo Aquagranda se extiende sobre una superficie de 10.000 m², un lugar que redefine el concepto de relajación en la montaña. La zona Alpine Wellness ofrece saunas con vistas panorámicas de las cumbres, mientras que las familias pueden disfrutar de la zona Slide&Fun con tres toboganes espectaculares.
La novedad de esta temporada es la piscina climatizada al aire libre, pero la verdadera joya sigue siendo DIVR®, la tecnología de buceo virtual que le permite «sumergirse» en lugares exóticos sin salir de su estación alpina.
Donde se entrenan los campeones olímpicos
La sección deportiva del complejo, AQ1816, no es sólo un gimnasio de última generación o unas piscinas olímpicas. Es el lugar donde campeones como Federica Pellegrini y Gregorio Paltrinieri se prepararon antes de los Juegos de París. Más de 20 clases de fitness a la semana, el sistema funcional KINEO e instalaciones profesionales al aire libre hacen de este lugar un auténtico centro para el deporte de alto rendimiento.
Senderos de montaña con un enfoque moderno
El sistema Check&Go es una innovación que distingue a Livigno en el mapa de los destinos europeos de senderismo. Los códigos QR al inicio de cada uno de los más de 1.500 kilómetros de senderos no solo facilitan la elección de la ruta correcta, sino que también aumentan la seguridad de los excursionistas.
Las expediciones a los lagos alpinos son especialmente recomendables: el turquesa sendero de Lach dal Mont o el místico Lago Nero, de aguas oscuras, son lugares que permanecen en la memoria durante mucho tiempo.
Tradiciones que perduran
¡La historia de Livigno se remonta a la Edad Media, y el museo local MUS! acerca el patrimonio de la región a través de auténticas exposiciones. El cercano Trepalle, a 2.069 metros sobre el nivel del mar, es el pueblo permanentemente habitado más alto del país.
El calendario de eventos culturales estivales incluye la Fiesta Folclórica de Livigno con un desfile de trajes regionales (31 de julio), la romántica Notte Nera (10 de agosto), cuando la ciudad se ilumina sólo con velas, y la Festa del Fen (24 de agosto), una fiesta que recuerda los métodos tradicionales de recolección del heno.
Un viaje culinario por los sabores de los Alpes
La cocina local es una combinación de sencillez montañesa y delicadeza italiana. Los pizzoccheri -pasta de trigo sarraceno con queso Casera y patatas- y la bresaola son platos básicos del menú. En la Latteria local, podrá ver cómo se elabora el queso a mano y degustar helados preparados delante de sus ojos.
El 11 de julio tendrá lugar el Sentiero Gourmet, un paseo culinario de 5 km que combina degustaciones de especialidades locales con reinterpretaciones de platos tradicionales.
Compras gratuitas y vida nocturna
Una zona franca con más de 250 tiendas crea un centro comercial abierto con marcas de prestigio. Los artesanos locales ofrecen productos que beben de las tradiciones de la región, como la ginebra de autor Contrabbando o el juego de mesa «Filon: Al Plu Guz da Livign».
La vida nocturna gira en torno al tradicional Aperitivo, así como a locales como el Pub Marcos, con música en directo, y el Bivio Club, con sesiones de DJ.

