Delicadas, coloridas e impresionantes. Así son las nuevas y sorprendentes imágenes del rodaje protagonizado por Emma Stone. En lugar de gritos publicitarios, calma, madurez, calidez y una suavidad inusual. Tanto en la belleza de las modelos como en los tejidos y los decorados de la campaña. En la sesión fotográfica de Louis Vuitton, Emma Stone deleita y encanta de una manera que es mitad etérea y mitad extremadamente femenina.
Emma Stone en una sesión fotográfica de Louis Vuitton: una campaña que habla con el silencio
Para la temporada otoño-invierno 2025-2026, Louis Vuitton presenta una campaña que sorprende no por su glamour, sino por su contención. En la sesión fotográfica de Louis Vuitton, Emma Stone se convierte en el rostro de la nueva estética de la casa de moda, ambientada no en el ritmo de las pasarelas, sino en la pausa entre un paso y el siguiente. No es un manifiesto de moda, sino un susurro cinematográfico.

Las fotografías de Ethan James Green son como fotogramas de una historia inacabada. Interiores que recuerdan a pisos antiguos, muebles tapizados y luz apagada crean una atmósfera de melancolía. Stone no interpreta un papel, más bien musita en él. Su presencia tiene peso, no como embajadora de una marca, sino como mujer que se atrevió a detenerse.
Emma Stone en la sesión de fotos de Louis Vuitton: una ruptura con las estrategias anteriores
Comparada con las anteriores campañas de Ghesquière -que a menudo operan al borde de la hipérbole teatral-, la actual propuesta de Louis Vuitton representa un marcado cambio de tono. En lugar de escenarios futuristas y metáforas de varios pisos (como las memorables campañas con paisajes industriales o la puesta en escena surrealista de un vuelo en globo), el nuevo rodaje con Emma Stone y Jung Ho-yeon gira el foco hacia la introspección. Ya no se trata de una historia sobre un viaje a través de mundos. Es un viaje a través de las propias emociones.
Tampoco es casualidad antecedentes de esta transformación. El desfile de la colección tuvo lugar en la Gare du Nord de París. Un lugar de constante movimiento y fugacidad. La campaña se desmarca de este ajetreo. Se aleja de la multitud para mirar hacia dentro. Los encuadres son tranquilos. Casi perezosos. Fluyen con su propio ritmo a pesar del flujo de la realidad.
Cambiar la narrativa: ¿está Louis Vuitton redefiniendo su mensaje?
Emma Stone en la sesión de Louis Vuitton no sólo representa una estética diferente. Simboliza una forma diferente de comunicarse con el espectador. Ya no es el consumo aspiracional ni las transformaciones espectaculares el centro. Las prendas, a pesar de su artesanía – drapeadas, en capas, llenas de pigmentos y texturas profundas – son una herramienta de expresión, no un disfraz. No seducen. En cambio, resuenan sutilmente con el mundo interior de las figuras.
¿Es un presagio de un giro más prolongado hacia una moda más personal y emocional? En un mundo saturado de imágenes, Louis Vuitton parece decir:una historia real no necesita ruido.
Emma Stone y Hoyeon: dos lenguas de un mismo silencio
La elección de protagonistas femeninas para la campaña tampoco es casual. Emma Stone es una oscarizada actriz conocida por sus sutiles expresiones. Junto a ella, en la campaña, está Jung Ho-yeon. A ella se la asocia con la precisión y la fuerza fría. Su encuentro no crea un contraste, sino un diálogo. Juntas, encarnan la idea de la feminidad multidimensional. Ésta no necesita adornos ni estilismos. No tiene marco ni definición única.


En lugar de una punta – una pausa
Louis Vuitton no ofrece respuestas prefabricadas. La última campaña no ofrece una narrativa clara. La actriz del rodaje Louis Vuitton es emblemática de un cambio en el enfoque de la moda. Pasar del peso del producto a una experiencia. De la imagen a la atmósfera. Del ruido al silencio significativo.

