La empresa francesa es famosa por su excelente calidad, su excepcional exclusividad y sus productos únicos para unos pocos. Éste es probablemente también uno de los pilares de la estabilidad financiera de la empresa, que no se permite poner etiquetas a productos de baja calidad procedentes de Asia. El último reloj de Hermes no es sólo excelente calidad y diseño exclusivo. La marca se ha asegurado una vez más de que su producto sea único.
El último reloj de Hermes: lo que lo distingue
El último reloj de Hermès es una combinación de ingeniería magistral y diseño refinado que lleva el arte de la relojería a un nuevo nivel. Su envoltura, disponible en variantes de 41 mm de diámetro en oro blanco o 38 mm en oro rosa, oculta el avanzado movimiento automático H1837, enriquecido con un innovador módulo de huso horario «viajero» o un preciso indicador de fases lunares. La esfera, intrincadamente decorada con esmalte o nácar, brilla con sutiles reflejos, creando un efecto de profundidad y movimiento.



En el modelo Arceau L’Heure de la Lune, dos esferas satélite con las horas y la fecha giran alrededor de dos lunas fijas. Al mismo tiempo, muestran las fases en ambos hemisferios simultáneamente. El Arceau Le Temps Voyageur, por su parte, impresiona con su mapa «Planisphère d’un Monde Équestre». En este modelo, la esfera más pequeña con las horas «vaga» entre ciudades, indicando la hora en la zona seleccionada. Cada detalle, desde los delicados grabados hasta las agujas sutilmente contorneadas, pasando por la correa de piel de aligátor cosida a mano, pone de manifiesto la artesanía y la atención por el detalle. El movimiento proporciona entre 40 y 45 horas de reserva de marcha, mientras que la resistencia al agua hasta 30 metros protege el reloj del contacto accidental con el agua. El último reloj Hermès es un homenaje a la tradición y, al mismo tiempo, una interpretación futurista del tiempo, creado para quienes aprecian tanto el arte como la innovación.
Disponibilidad y precio
¿Tiene el lujo un precio? Por supuesto, y el último reloj Hermès es un buen ejemplo. Este reloj excepcional, disponible en boutiques selectas Hermès y en prestigiosos distribuidores, es una propuesta exclusiva para entendidos de la relojería. Dependiendo de la variante, ya sea oro blanco con una intrincada esfera esmaltada u oro rosa con un fascinante motivo lunar, los precios oscilan entre decenas e incluso cientos de miles de zlotys. Las ediciones limitadas hacen de cada pieza un símbolo de prestigio. Al mismo tiempo, es también una rara obra de arte. Con el paso de los años, su valor no puede sino aumentar. Así que si la pregunta es: ¿merece la pena? La respuesta es sencilla: el último reloj Hermès es una inversión en estilo atemporal y precisión sin igual. La gran posición de la marca en el mercado de artículos de lujo no hace sino confirmar la calidad. La confianza de los clientes dice más que mil críticas.
¿Encaja el último reloj de la marca Hermes en el ADN de la empresa?
¿El último reloj de Hermès forma parte del ADN de la empresa? Por supuesto, y con la misma delicadeza que la creación del los legendarios bolsos Kelly y Birkin o colecciones de ropa exclusivas. Hermès siempre ha combinado la elegancia clásica con una calidad sin concesiones, y sus relojes son una prolongación natural de esta filosofía. Por eso, el último reloj Hermes es la esencia del lujo.
La intrincada precisión del mecanismo, los mejores materiales y la atención artística a los detalles hacen que el nuevo reloj no sea sólo una herramienta de cronometraje. Al mismo tiempo, es una obra de arte en miniatura. Un homenaje a la artesanía que ha definido a la marca durante años. Hermès no persigue tendencias momentáneas. Las crea. Por eso, los relojes de la firma francesa son la esencia del lujo refinado. Y nunca pasa de moda. Y nunca pierde su valor.
Redactora de noticias de lujo
Malcolm Lux
Fuente: hermes.com
Empresa: Hermes

