Versace no ha tenido una buena racha en los últimos tiempos. Por eso todo el mundo esperaba con curiosidad el último desfile de la marca italiana. Esta vez, nadie salió indiferente. Las atrevidas siluetas creadas por Donatella hacen audaces referencias a la obra de Gianni. Sin embargo, no se trata de copiar o calcar el trabajo del difunto diseñador. Hay un soplo de aire fresco. El último desfile de Versace pasará sin duda a la historia de la moda italiana.
De colchas a intrincados adornos: el último desfile de Versace
En lugar de los marrones y los trajes minimalistas, tan de moda actualmente, la diseñadora optó por reinterpretar con audacia los códigos archivísticos de la marca: el oro, el sex appeal y el glamour. El último desfile de Versace para la temporada otoño-invierno 2025/2026 demostró que Donatella Versace sigue sistemáticamente su propio camino sin sucumbir a las modas.
La apertura del desfile correspondió a modelos envueltas en creaciones cosidas a partir de colchas Versace Home. El diseñador las transformó en esponjosos abrigos de ópera y teatrales vestidos de baile. Junto a estampados barrocos y tejidos brillantes, la pasarela presentó corsés ajustados, mallas metálicas y vestidos confeccionados con hilos que se disolvían, subrayando la sensualidad y la fuerza del cuerpo femenino.
¿Tradición Versace con un toque moderno?
La colección incluía vestidos hechos de nailon impreso en 3D con inserciones de cristal que parecían armaduras, así como abrigos cosidos a partir de colchas de Versace Home. Los sorprendentes diseños adoptaron la forma de elegantes abrigos de ópera y creaciones de salón de baile. Semejante concepto es toda una novedad. En la pasarela hubo un soplo de aire fresco y creatividad. La sensualidad, que reinó en la pasarela, se manifestó en corsés entallados y polainas de cuero, mientras que los trajes tradicionales se rompieron con detalles llamativos como adornos metálicos y toques de neón. A pesar de la variedad de siluetas y materiales, toda la colección mantuvo la coherencia con el estilo característico de Versace: lujoso, glamuroso y sorprendentemente moderno.






Negros intensos contrastados con toques de neón, sastrería de líneas nítidas entrelazadas con formas suaves y drapeadas. ¿Es un homenaje al legado de Gianni o una expresión de rebeldía contra las tendencias? El último desfile de Versace demostró que la marca sigue celebrando la audacia, la sensualidad y el lujo sin perder su identidad única.
Atrevida, sexy y «a su manera». Donatella no tiene miedo de seguir su propio camino.
El último desfile de Versace es un manifiesto de independencia y la prueba de que Donatella Versace no tiene que seguir las tendencias para impresionar. Mientras otras casas de moda se inclinan por el minimalismo y los colores apagados, Versace se mantiene fiel a su ADN. Por eso el oro, el glamour, el sex appeal y los contrastes dominan y definen la colección. La crítica destaca unánimemente que se trata de uno de los desfiles más auténticos de la temporada. Donatella no busca la aprobación, sino que subraya con audacia el poder y la sensualidad femeninos.
Entre los diseños más interesantes se encontraban vestidos que parecían esculturas de malla metálica, abrigos creados a partir de colchas Versace Hogar y siluetas fuertes y entalladas que jugaban en la frontera entre la elegancia y la provocación. Aunque había referencias a cortes clásicos como abrigos largos y trajes estructurados, Versace seguía siendo Versace: atrevido, poderoso y sensual. ¿Demuestra esto que la coherencia y una visión sólida cuentan en el mundo de la moda? Todo apunta a que sí.
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Fuente: kendam.com
La empresa: Versace

