Para Magda Butrym, el invierno nunca ha sido simplemente una estación del año. En la colección “Invierno” Otoño/Invierno 2026–2027, presentada durante la Paris Fashion Week, la diseñadora lo interpreta más bien como una emoción y una actitud. Es el momento en que la mujer se vuelve más concentrada, más fuerte y aún más consciente de su propia feminidad.
Es una colección sobre la resiliencia, pero no esa cruda y funcional. Butrym propone un invierno sensual, suave, casi cinematográfico. Así, uno en el que la mujer camina por la ciudad con paso seguro. Envuelta en un abrigo y, al mismo tiempo, rodeada de un aura de glamour frío.
Inspiración cinematográfica de los clásicos polacos
El punto de partida fue una inspiración inesperada: la protagonista de la película “Polowanie na muchy” de 1969. El personaje de Irena: misteriosa, elegante y algo distante. Encajó perfectamente en la visión de la mujer contemporánea según Butrym.



Este recurso cinematográfico apareció en los detalles. Las gafas de sol oversize de aire retro otorgaban a las modelos un aura de inaccesibilidad e inteligente ironía. Había en ello algo del cine polaco de los años 60. Por eso, en el desfile se percibía una atmósfera de elegancia impregnada de una sutil melancolía.
Abrigos en lugar de vestidos
En temporadas anteriores, la marca se asociaba principalmente con vestidos característicos. Románticos, sensuales, a menudo decorados con estampados de rosas. Esta vez, Butrym cambia el punto focal. Las prendas exteriores se convierten en el elemento central de la colección.
Los largos abrigos de cuero, fuertemente ceñidos a la cintura, crean una silueta escultórica. Los abrigos con hombros redondeados aportan volumen a la forma. Sin embargo, siguen siendo extremadamente precisos en el corte. También aparecen chaquetas acolchadas que recuerdan a edredones, sujetas con cinturones de cuero que evocan un corsé: la suavidad se encuentra aquí con la estructura.
Es un guardarropa que protege del invierno, pero lo hace con una elegancia extraordinaria.
Invierno según Butrym: Textura en lugar de color
Uno de los gestos de diseño más destacados es la limitación de la paleta de colores. En lugar de tonos intensos, Butrym apuesta por combinaciones monocromáticas. Por eso la textura desempeña el papel más importante.



Bouclé, tejidos densos, puntos de ganchillo y piel sintética crean una superficie rica y multidimensional en la colección. Los materiales casi invitan al tacto. Por su parte, la variedad de texturas aporta una profundidad visual a los estilismos.
Es un lujo que no grita, sino que susurra.
La mujer Butrym madura
También cambian las proporciones. Las faldas y los vestidos llegan hasta la longitud midi. En cambio, los tacones altos ceden su lugar a un calzado más práctico. Las siluetas son menos de noche, más urbanas.
Es una señal clara de que la marca entra en una nueva etapa. La diseñadora crea un guardarropa para mujeres que viven intensamente. Trabajan, viajan, se reúnen, se mueven entre diferentes mundos.
Ya no se trata de un solo vestido espectacular, sino de toda una narrativa de lo cotidiano.
Małgosia Bela: símbolo de elegancia atemporal
Uno de los momentos más significativos del desfile fue la presencia de Małgosia Bela. Su aparición tuvo un carácter casi simbólico.

Bela desde hace años representa a una modelo que trasciende la estacionalidad de la moda: una mujer de extraordinaria fuerza de personalidad y serena confianza en sí misma. En el contexto de la colección «Invierno», se ha convertido en la encarnación de la idea que Butrym desarrolla desde hace varias temporadas: una feminidad madura, consciente y atemporal.
Su presencia recordó que la verdadera elegancia no reside en la juventud ni en las tendencias, sino en el carácter.
Nueva etapa para la marca
El carácter pragmático de la colección no es casual. La marca Magdy Butrym se prepara para el siguiente paso en su expansión internacional: la apertura de una boutique en Nueva York está prevista para este año.
«Invierno» muestra así a la diseñadora en un momento de transformación. Es una colección más madura, más enfocada, pero que sigue siendo fiel a lo que desde el principio ha distinguido a la marca: una sensualidad sutil y magnética.
El invierno que da fuerza
Lo más interesante de esta colección es que no considera el invierno como un obstáculo.
En la interpretación de Magda Butrym es un tiempo de concentración y fuerza interior. Una mujer envuelta en un abrigo, con gafas oscuras en el rostro, caminando por la ciudad: tranquila, segura de sí misma, un poco misteriosa.
Y es precisamente en este silencio, en esta contención invernal, donde surge el verdadero lujo.
Porque según Butrym, la mujer más sensual es aquella que no tiene nada que demostrar.

