En otro tiempo, el esturión era tan común en el Vístula que el caviar se servía a los trabajadores rurales como alimento barato. Hoy en día, la beluga, una de las especies más nobles, puede costar hasta 10.000 USD por kilo. ¿Qué ha pasado?
El caviar de los raros esturiones sigue encendiendo la imaginación
El caviar son los huevos no fertilizados de peces esturiónowatych: beluga, sterlet, esturión europeo, sevruga, y no el simple «huevas de salmón» del supermercado. Estas pequeñas perlas translúcidas (2-3 mm) tienen una membrana delicada que se rompe en la lengua, liberando sabores que van desde mantecosos, pasando por notas a nuez, hasta un toque ligeramente marino. ¿La gama de colores? Desde amarillo claro, pasando por gris, hasta el clásico negro. Cada color, cada variedad, es un poco como una cata de vinos.

El mercado global del caviar supera hoy los 500 millones de dólares anuales, pero paradójicamente, los esturiones están desapareciendo. La mayoría de las especies están protegidas por la CITES, lo que hace que cada perla sea aún más exclusiva. Y eso es precisamente lo que alimenta la fascinación: rareza + sabor + estatus = un símbolo de lujo del que hablan chefs de cocina, coleccionistas y activistas. El problema es que hoy el caviar no es solo una cuestión de gusto: es un debate sobre ética, cría sostenible y el futuro de especies que sobrevivieron a los dinosaurios, pero podrían no sobrevivir al ser humano.
Del manjar de los persas a las granjas polacas: una breve historia del caviar
El caviar es uno de esos sabores que conectan la antigüedad con la modernidad, aunque hoy en día se presenta de una forma completamente distinta a la de hace 2.500 años. Heródoto mencionaba en el siglo V a.C. el caviar persa como un manjar de la aristocracia, y los chinos ya pescaban esturiones mucho antes. Durante siglos, el caviar de especies raras siguió un camino peculiar: en ocasiones era un aperitivo gratuito en las tabernas rusas (¡servido con pan negro!), y en otras, símbolo del lujo imperial.
De Heródoto a los zares: los orígenes de la leyenda del caviar
En la Venecia medieval, el comercio de caviar ya estaba regulado en 1324, pero el verdadero auge llegó con la Rusia e Irán del siglo XIX: alrededor del 90% de la producción mundial provenía del mar Caspio. El zar Nicolás II exportaba beluga, y en la Polonia de entreguerras los esturiones del Oder y del Vístula proporcionaban porciones locales de este manjar.
Sobrepesca, CITES y el surgimiento de las granjas de esturión
Los años 90 fueron una catástrofe: la población de esturiones disminuyó en un 85-95%. CITES prohibió la exportación de beluga del Caspio entre 1998 y 2000. La respuesta fue la acuicultura: China, Italia y Polonia comenzaron a criar esturiones en sistemas cerrados. Las primeras granjas de beluga en las Azores (2005), una granja polaca certificada de esturión esterlado (2020): el caviar pasó de ser un producto salvaje a uno controlado. Hoy, el juego es completamente diferente.
Cómo se crea hoy el lujo: especies, criaderos y controversias

Hoy en día, el caviar de esturiones raros es principalmente un producto de criadero: el salvaje prácticamente ha desaparecido del mercado legal. Hablamos de unas 300-400 toneladas al año en todo el mundo, de las cuales alrededor del 80 % proviene de la acuicultura. ¿Y los precios? Siguen siendo astronómicos, y detrás de ellos se esconde una combinación de biología, economía y no pocas controversias.
Las especies más valiosas y sus precios
Beluga ( Huso huso) – es la reina. Las hembras maduran entre 15 y 22 años, y un kilo de caviar cuesta entre 7.000 y 10.000 USD. Osetra ( Acipenser gueldenstaedtii) es la “gama media premium”: 1.000-3.000 USD/kg, maduración de 10 a 15 años. Sterlet ( Acipenser ruthenus) – el más pequeño y rápido (8-10 años), pero sigue siendo un lujo: 500-1.500 USD/kg. Las diferencias no solo se deben al tamaño del grano, sino sobre todo al tiempo de espera: cada año implica costes de alimentación, agua y supervisión.
Granjas, cifras y sombras del mercado de lujo
China produce más de 100 toneladas al año (principalmente kaluga y osetra), Europa unas 50 toneladas (Italia, Francia, Alemania), Irán 20-30 toneladas. ¿Y en Polonia? Sterlet en Gran Polonia y Podlasie: 5-10 toneladas anuales de caviar premium, un jugador bastante serio en la región. Las granjas modernas apuestan por sistemas de recirculación (RAS): control de temperatura entre 15-20 °C, oxígeno por encima de 6 mg/l, a veces estimulación hormonal (GnRH) para acelerar la ovulación. También existen métodos «no-kill»: masaje abdominal en lugar de sacrificar al pez, aunque siguen siendo una rareza.
¿Controversias? Muchas:
- Las poblaciones silvestres de beluga han disminuido a menos del 10 % de su nivel de 1990.
- Mercado negro y falsificaciones (mezcla con huevas de salmón, etiquetas falsas)
- Dilema ético: matanza, hormonas, condiciones de cría
- Las sanciones contra Rusia e Irán disparan los precios y fomentan el contrabando
El lujo tiene su precio, y no se trata solo de la cartera.
El futuro del caviar: cómo elegir de manera consciente e inteligente

El caviar de los raros esturiones seguirá con nosotros durante mucho tiempo, pero su rostro está cambiando. El mercado global, valorado hoy en unos 500 millones de dólares, crece entre un 5 y un 7 % anual, y las previsiones indican que la acuicultura certificada podría suministrar hasta 600 toneladas al año para 2030. Es una buena noticia para la biodiversidad, y también para nosotros, los amantes de este lujo.
¿Hacia dónde se dirige el mercado del caviar de esturión?
El futuro está en las piscifactorías. El experto iraní Ali Akbar Khodaei lo dice claramente: «el caviar de granja es el futuro; el salvaje es un mito». Cada vez más productores apuestan por certificaciones como ASC o BAP, que demuestran la transparencia del proceso. Al mismo tiempo, la ciencia avanza: los investigadores prueban la edición genética CRISPR para que los esturiones maduren más rápido, y desarrollan «caviar» sintético a base de algas para quienes priorizan el sabor sobre el estatus. No es ciencia ficción, es cuestión de unos años, quizá una década.
Mis elecciones conscientes al comprar caviar
Al comprar caviar, tengo un poder real. Esto es en lo que me fijo:
- Certificados – CITES (legalidad internacional), ASC/BAP (estándares de cría)
- Etiqueta – el tipo, el país de origen y la fecha de envasado deben ser legibles
- Fuente – prefiero criaderos con comunicación transparente, no marcas anónimas
- Sentido común – menos a menudo, porciones más pequeñas, mejor calidad en lugar de frecuentes gangas sospechosamente baratas

Elegir conscientemente no significa renunciar al placer. Es una forma de disfrutar del lujo sin culpa y, al mismo tiempo, votar con tu cartera por el futuro de los esturiones. Al final, cada compra es una decisión sobre qué industria apoyas.
Ziggy
redacción Luxury Reporter
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