Bajo el sol de mayo en la Costa Azul, arrancó la 78ª edición del Festival de Cannes 2025, un acontecimiento que reúne desde hace décadas a los grandes nombres del cine, la alta costura y el glamour imperecedero de la alfombra roja. Pero, ¿qué es hoy Cannes? ¿Sigue siendo un templo del arte cinematográfico o un fastuoso espectáculo de alta costura? ¿O ambas cosas?
Juliette Binoche, la presidenta que conoce Cannes a la perfección
Este año, Juliette Binoche, icono del cine francés y mundial, fue la presidenta del jurado. Se trata de una elección simbólica. La actriz debutó en Cannes hace exactamente 40 años. Hoy, con un bagaje de éxitos artísticos y premios prestigiosos (incluido un triunfo único en tres de los festivales más importantes de Europa: Cannes, Venecia y Berlín), dirige un jurado internacional que evalúa 22 películas que compiten por la Palma de Oro.
–Cannes no es sólo un certamen: es un lugar donde el cine se enfrenta al mundo y a sus angustiasdijo Binoche en la ceremonia de inauguración.
Historia y prestigio: Cannes como barómetro mundial del cine
El Festival de Cannes nació en 1946 como respuesta a los abusos propagandísticos del cine en tiempos de guerra. Desde entonces, se ha convertido en uno de los acontecimientos culturales más importantes del planeta. Aquí se descubrió Pulp Fiction de Tarantino, se proyectaron por primera vez Amour de Haneke o Parásito de Bong. Hoy, la Palma de Oro es un símbolo de triunfo artístico, pero también -paradójicamente- un pasaporte al éxito comercial.
Pero, ¿Cannes 2025 sigue marcando rumbos o se celebra a sí misma?
Moda, alfombra roja y… 200 horas de costura de un vestido de Dior
Es difícil hablar de Cannes sin mencionar su otra cara, más fastuosa. La alfombra roja es casi un espectáculo aparte: vestidos de Chanel y Valentino, joyas de cientos de miles de euros, estilismos comentados por Vogue y Fashion Week Daily. La propia Juliette Binoche deslumbró en la inauguración con un vestido de Dior que le llevó… más de 200 horas.
Bella Hadid, Léa Seydoux, Julia Garner, Tilda Swinton… para ellas, Cannes no es sólo un cine, sino también una pasarela. Para los medios de comunicación, es una fuente de imágenes que recorrerán el mundo más rápido que cualquier tráiler cinematográfico.
Perspectivas enfrentadas: cineastas, estrellas y público
Para los cineastas, Cannes sigue siendo un momento culminante. Para los actores, la oportunidad de dar un salto internacional. Y para los críticos, un barómetro de estados de ánimo y tendencias artísticas. Pero tampoco faltan los escépticos.

–Cannes es la élite para la élite. Para el espectador medio, es un lugar donde el mundo del cine se hace aún más inaccesible – comenta anónimamente un crítico francés.
Para los entusiastas del festival, en cambio, este elitismo es su punto fuerte. Cannes no busca la corriente dominante, sino que se adelanta a ella.
La pregunta de hoy: ¿qué significa Cannes 2025 en el siglo XXI?
¿Sigue siendo Cannes 2025 la cuna del cine del mañana o es una reliquia cultural de una época dorada? ¿La alfombra roja ayuda a la película o la eclipsa? ¿O es este tenso equilibrio entre arte y lujo la esencia misma de Cannes, un festival que coquetea constantemente con la paradoja?
Una cosa es cierta: Cannes no pierde su relevancia en 2025. La Palma de Oro sigue electrizando. Y el mundo -aunque cada vez más digital y distraído- mira a la Costa Azul una vez al año con admiración inextinguible.

