La anunciada marcha de Damna de Balenciaga llama aún más la atención sobre la última campaña de la controvertida casa de moda. La campaña de verano de Balenciaga, realizada en un ambiente de «ensayos de vestuario clásico de Hollywood», intriga e inquieta al mismo tiempo. ¿Encantará al mundo de la moda? ¿O despertará interés como las anteriores?
La campaña de verano de Balenciaga: ¿adiós a Demna?
La campaña de verano de Balenciaga es un viaje hipnotizador a través de una estética cinematográfica y una narrativa de la moda, donde cada fotograma parece ser un fotograma de una película inexistente. Nadia Lee Cohen, maestra de la fotografía surrealista, ha captado el ambiente crudo pero elegante de la colección, donde la alta costura vintage se entrelaza con la deconstrucción de la silueta contemporánea. Rodeados de un decorado minimalista y monocromo -con arpa, altavoces de estudio y un teléfono retro-, Kyle MacLachlan, Rachel Sennott, Sunnyi Melles y otros rostros de la campaña interpretan papeles cuya trama sigue siendo un misterio. La última campaña de Demna con Balenciaga es como un epílogo de su visión revolucionaria, llena de arquetipos idiosincrásicos, que equilibra la distancia y la profundidad emocional, al tiempo que es un homenaje a la moda como historia de identidad e individualidad.
Estilo, chic, vanguardista: los estilismos de la campaña
¿Puede la moda ser un guión y las siluetas los actores de una obra de identidad? La campaña de verano de Balenciaga demuestra que sí. Demna vuelve a jugar con las proporciones. Combina libremente los abrigos oversize con los sofisticados drapeados de la alta costura. Al mismo tiempo, mezcla el desenfado deportivo con la precisión arquitectónica de la sastrería. La colección presenta americanas de gran tamaño que parecen envolver la figura, vestidos deconstructivos que recuerdan a obras de arte y estilos atrevidos que se balancean al borde de la interpretación. Tampoco falta la extravagancia. Así, el denim aparece en una nueva edición cruda, los total looks de cuero y los accesorios futuristas. El resultado es una imagen de la moda que no es sólo una prenda, sino un manifiesto.
Minimalismo y futurismo al mismo tiempo
La escenografía minimalista y el atrezzo elegido con precisión -desde arpas hasta altavoces de estudio- contribuyen a la atmósfera cinematográfica de la campaña. Sugieren suavemente que cada silueta es una historia distinta. Rachel Sennott, Kyle MacLachlan y Sunnyi Melles encarnan a los personajes de esta historia de la moda. Posan con estilos que pueden escandalizar, pero sobre todo fascinar.



Aquí hay nostalgia y decadencia futurista. Demna demuestra una vez más que la moda no conoce fronteras. ¿Es la controvertida estética del diseñador el futuro de la moda o ya es su canon atemporal? ¿Es esta campaña el último acto de su visión teatral de Balenciaga? ¿Qué camino tomará la casa de moda? ¿Y qué cambios traerá el visionario y escandaloso diseñador a Gucci? Una cosa es segura: se trata de una despedida que se recordará durante mucho tiempo.
Redactora de noticias de lujo
Joanna Baran
Fuente: kendam.com
La empresa: Balenciaga

